Por un acto involuntario, quedé plasmada en una imagen magnífica.
Los objetos eran brillantes; el ruido, melodía; lo putrefacto olía a rosa y el tacto se sentía como dulce terciopelo.
Todo lo malo se había transformado en magia, bondad y amor.
Hasta que desperté, y la realidad no era así.
Me encontraba rodeada de miedo, dolor y mentiras.
De cualquier manera, el sueño no había sido en vano, ya que todavía reconocía inconscientemente todo lo hermoso. Ese momento me dí cuenta de que todo iba a estar bien.
Los objetos eran brillantes; el ruido, melodía; lo putrefacto olía a rosa y el tacto se sentía como dulce terciopelo.
Todo lo malo se había transformado en magia, bondad y amor.
Hasta que desperté, y la realidad no era así.
Me encontraba rodeada de miedo, dolor y mentiras.
De cualquier manera, el sueño no había sido en vano, ya que todavía reconocía inconscientemente todo lo hermoso. Ese momento me dí cuenta de que todo iba a estar bien.